Mierda


Cuando la mierda huele muy fuerte, esta produce mareos, es para asombrarse como el poder tiene hilos tan delicados para mantener en suspenso toda la inmundicia de la ambición, es algo así como amarrar a un jabalí de 100 Kg. con hilos de bordar croché, es un acto de magia que solo se devela si el jabalí chilla en el momento no oportuno.
Y es que el silencio eterno no existe, “...no hay nada encubierto que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse" (1).
El abogado de la Señora Elian Karp y del Doctor Álan ha sido descubierto por tráfico de influencias y corrupción, el Doctor Alberto Quimper, un hombre que estaba más para los cuarteles de invierno que para la cárcel. Intuyo que este señor debe saber inmundicias de peso mayor y que las usará, de ser necesario, si es que la justicia no muestra la misma benevolencia practicada en el caso Fujimori-Montesinos.
El jabalí fue escuchado por un agente al servicio de la derecha en una guerra política en el que la pestilencia más suave es el mal menor, es una contienda por el poder, no por un cambio radical en la estructura impuesta y diseñada por el FMI.
No importa el gobernante de turno, lo importante es terminar de venderlo todo y a un precio que convenga a las transnacionales, corporaciones y grupos económicos grandes, es el final del monopolio, pero la diferencia en este juego real, es que no te dan 200 al pasar por “Go”, tienes que seguir con tu cañón, carro, sombrero, o lo que sea que distinga a tu gobierno y seguir pagando por servicios y propiedades que antes eran tuyas.
Todo se puede privatizar, el asunto aquí es la habilidad que tu tengas para “morder” lo tuyo, para saquear al estado con el amparo y venia del gobernante de turno, así es el sistema de poder en los países que han dejado de lado la investigación y el estudio para seguir el camino de vender hasta los más estratégicos recursos, como son los energéticos, en este caso, petróleo, y conformarse con una renta miserable que nunca alcanzará a cubrir el creciente gasto social interno de los comedores populares, educación y salud “al alcance de todos”.
Una de las soluciones malignas es crear virus mortales de influenza y otros que aniquilen a grandes poblaciones de bajos recursos y así aminorar esta suerte de “lastre” para el progreso de la humanidad; en este aniquilamiento es preferible que mueran primero los negros del África, porque en esa “África pobre” hay uranio, diamantes y muchos minerales que “por desgracia” el África blanca no puede disfrutar a plenitud. Hay recuerdos de una viejita llamada La Madre Teresa de Calcuta, cuya mentalidad era apoyar a esta “escoria humana”, y esa imagen no deja comer en paz el caviar con galletas, para los “justos poderosos” es indispensable que los grupos humanitarios pierdan la batalla en África.
En cuanto a nuestra América ellos creen que es necesario que se siga el ejemplo de Chile, es mejor comprar armas que atender el gasto social interno, a menos indios mejor, hay que reducir a esa población a su mínima expresión, tal vez sea bueno unas reservaciones como en EEUU para el asunto del turismo y todo eso de los chamanes, brujos y rituales vinculantes del hombre con la tierra, ellos sabiamente dicen que: “hay que ser respetuoso con todos los animales de la tierra y eso incluye a los indios”.
Sin lugar a dudas Hitler es un niño de pecho ante los hacedores de estos anhelos contemporáneos donde la democracia es el “papel perfecto” para limpiarse cualquier sentimiento de culpa.

(1) MATEO 10, 26