La pintura de Fujimori (su fiel autorretrato)


Autorretato- por Alberto Fujimori

No es terriblemente malo el autorretrato, desde un punto de vista imitativo ( pero se ve que ha utilizado una foto, y no un espejo, que es la manera correcta). Que bien que haya empleado el tiempo en prisión para aprender a pintar, o tal vez encontró la oportunidad de hacer crecer algo que amaba secretamente y no lo concretó por falta de apoyo en su entorno (caso similar al de Adolfo Hitler y su afición al paisaje urbano).

Lo que si está muy mal es que haya puesto su mejor gesto, y no "ese", el de la boquita de punto, medio retorcida, que acompañaba su mirada fría y calculadora, propia de un hombre sin capacidad de empatía. También pudo emplear ese deixis que utilizó cuando compartió juzgado con Vladimiro, "esa risita coquetona" de secreto y complicidad. Pues no. Simplemente se limitó a utilizar su mejor foto y copiarla con paciencia, y de esa manera demostrar "sensibilidad artística"... ahora me pregunto: ¿En su gobierno hizo algo por la cultura? No lo hizo. No tomó ninguna decisión efectiva de estado para mejorar el nivel cultural del pueblo peruano. Su máximo logro fue hacerle bailar a Tudela el "siki siki" y "el baile del chino". A esos logros también debe agregársele su escapismo, que hasta el mismo Criss Angel hubiera admirado...


Ahora examinemos su contenido escrito:
- "Perdón por lo que no llegué hacer y por lo que no pude evitar"



¿Qué más pudo hacer para desgraciar a nuestro país? pues nada. Álan García dejó al país en la banca rota, con la cerviz quebrada, en parte gracias a la actitud de los empresarios y banqueros que se limitaron a sacar sus capitales y así seguir gozando con lo que robaron sus antepasados en la época de Nicolás de Piérola y demás bastardos del Perú, en el que la libra esterlina estaba a la par del sol peruano.

Fujimori tenía a un país esperanzando por la "honradez, tecnología y trabajo" de un hombre asiático, de raza conocida por ser metódica y estudiosa. Un Perú entero se emocionó ante tales propuestas, nunca antes vistas. La honradez era una virtud de museo y biblioteca, la tecnología era algo lejano y borroso, vinculado a la ciencia, casi "ciencia-ficción" de Pedro Paulet. Y si hablamos de trabajo... bueno, García había defecado como un verdadero búfalo.

... Así que toda una nación recuperó por un instante la ilusión de vivir una esperanza, y le dijo ¡No! a Vargas Llosa, el ilustre agente del Nuevo Orden Mundial en América latina... - ¡Pobres cojudos! -dijo un viejo mientras leía el periódico, hasta ahora lo recuerdo... Pero yo salí a gritar a las calles por la victoria de un hombre decente y humanista... a los pocos meses estaba en la calle mirando a la gente completamente vencida, preocupada porque el dinero no valía absolutamente nada. Los ahorros se evaporaron, y los grandes apristas eran los únicos tranquilos, porque ya habían sido advertidos, entre ellos los actuales dueños del Grupo Gloria, los Rodríguez Banda. El resto del Perú estaba jodido.

Luego se procedió a la "venta cachinera" de todas las empresas bandera a precios de locura. No hubo la ansiada llegada de la tecnología asiática, pero si el adiestramiento televisivo para ser una sociedad consumista y consumida. -¡Bravo, nos han robado! hay que estar orgullosos como nación, ahora nada es nuestro, y la educación técnica es una de las peores del mundo. Ojo: Pero se le puede comprar a los patrones del G-8 sus nuevos juguetes- Esa era la mentalidad colectiva: "la del entreguismo vergonzoso".

Llegaron las "combis" para "mejorar" el servicio urbano. Ahí estaban los asesinos sobre ruedas entre ruidos de motores viejos, gritos guturales, o nasales, que anunciaban las nuevas rutas de todos los pueblos jóvenes que nacieron de las invasiones y el desorden generalizado. Y es así que ganó popularidad: Siendo el líder dentro del caos, el patrono de los delincuentes e ignorantes, el embajador de la chusma y el relajo moral.

Todo lo que antes era "mal gusto" de pronto fue rebautizado con el apelativo de "Cultura Chicha", el arte de las masas: ¡Que viva el ruido, la informalidad, el contrabando, el narcotráfico! claro, y por supuesto: ¡Que vivan los asesinos del huayno, que con chaveta en mano y guitarra eléctrica imponen con horrísonos ritmos el abandono de todo aquello que fue auténtico y bello! Y eso fue la muerte del Perú como nación y cultura milenaria.

Ahora díganme ustedes: ¿Esto pudo haber sido evitado? por su puesto que si.

Tal vez era inevitable el acceder a las peticiones del Grupo Bilderberg, cuya cabeza visible era la de Mario Vargas Llosa, pero el resto si pudo haber sido evitado.

Me apena haber sido testigo de la muerte de mi Perú. De sentir espectralmente las voces de Cesar Vallejo, Ciro Alegría, Mariátegui, Humareda, Malaga Grenet, Teodoro Núñez Ureta (mi abuelo), Sérvulo Gutierrez, Marta Hildebrandt (muerta viviente). Y de saber que resucitar a ese cadáver  llamado "dignidad", tal vez nos cueste el esfuerzo de varias "generaciones de ignorados", porque es así como se gesta el inicio de toda gran revolución cultural: Trabajando en silencio para escuchar los ecos del pasado que no nos abandona, que persiste con su amor de madre a la espera de que nosotros, sus hijos, reconozcamos que algún día fuimos un pueblo grande, y que podemos volver a serlo, si nos proponemos.

¡Viva el Perú!


Autorretrato - por Sérvulo Gutierrez.


Autorretrato - por Teodoro Núñez Ureta


Autorretrato - por Carlos Baca Flor.

Salvador Núñez