Soldados etéreos

La globalización es imparable, es la cumbre de la banca internacional con su moral de hambre y especulación a ultranza, es la oración de soldados etéreos que desconocen por que murieron, de gente sin techo y mucho desempleo, son vacunas con mercurio, virus potentes y remedios guardados para ser soltados cuando el pánico sea la atmósfera y la sal de toda conversación.

Sin embargo, a muy pocos les importa, la gente común vive mirando su televisor cuando termina su labor de esclavo, y es por eso que es poco probable que se de cuenta que es un siervo de un sistema inhumano.

Los actuales imperialistas se amparan en que solo un gobierno global puede disolver las fronteras y crear un gobierno supranacional por el bien de todos, creen que adoptar una sola moneda y un mandato vertical asegurará el siguiente gran paso de la humanidad, pero lo que no dicen es que esa utopía descansa en la muerte de la tercera parte de la humanidad y de un monopolio abusivo y excluyente.

Si la humanidad algún día da un paso decisivo ese día será el momento en que se deje la moneda sin respaldo y la bolsa de valores, cuando la ambición deje de ser una virtud y parte de una religión oscura, para eso el valor de la tierra tendrá que volver a su rango real, se tendrá que enseñar a los niños que el valor más grande es el compartir y no el quitar, que amar no es una debilidad sino más bien la más agrande de todas las fortalezas, que prestar dinero con usura es una ofensa y un pecado vil en contra de la vida natural, que la piedad y la creatividad van de la mano hacia la virtud y que la crueldad y la monotonía te llevan la injusticia irremediablemente.

La idea del gobierno global es interesante solo si esta es presidida por una junta de sabios y científicos y si esta junta quedara liberada de la banca internacional y de las presiones de los monopolios tras-nacionales. "Grande y loco es este sueño de humanismo verdadero cuando uno recuerda que las armas siempre respaldaron la falta de razón y la abundancia de avaricia".