Ley de la armonía - por John Ruskin


William Turner era el pintor favorito de John Ruskin. En él estaban resumidas todas la cualidades que admiraba el crítico inglés. A pesar de ser un precursor del arte moderno, este pintor, que empezó desde muy joven, era muy diestro a la hora de crear contrastes y balances, proporciones de intensidad, en pocas palabras: Turner era un excelente observador, y no le daba pincelada al azar, sin pensar en la segunda. No se dejaba llevar por sus emociones como caballo sin riendas. Siempre controlaba sus emociones para no escapar de la realidad.

En ciertas pinturas daba la impresión de ser un ciego que súbitamente había recuperado la visión delante de ese paisaje. Y es así que siempre observaba con la inocencia de un niño. No tenía una receta o un método para plasmar la vida en sus lienzos. Todo siempre era una primera vez. Ese estado de gracia interna le permitió plasmar en sus poderosas síntesis el correcto resumen de la naturaleza. 
- S.N.U.          


La armonía

Esta última ley no es, hablando estrictamente, tanto una ley de la composición como de la verdad, pero debe guiar la composición y, por consiguiente, puede ser enunciada propiamente en este lugar.

El buen dibujo es, como hemos visto, una abstracción de los hechos naturales: no puedes representar cuanto quisieras, y continuamente te faltará fuerza para poder representar la naturaleza. Supón que tus medios y el tiempo de que dispones no te permiten dar la profundidad necesaria al color y que te ves obligado a pintarlo más claro. Si pintas todos los colores proporcionalmente más claros, como si se hubiese rebajado de todos ellos una misma cantidad de tono, todavía obtendrás una representación armoniosa y bastante igual de la naturaleza, mientras que otras están muy disminuidas, ya no tienes una copia verdadera. No puedes decirle al observador: "Imagínate esos colores un poco más profundos, y tendrás el hecho tal y como es en realidad". Añada o quite cosas con la imaginación siempre habrá algo equivocado. El cuadro quedará fuera de lo armonioso...

Fragmento literario de "Los Elementos de Dibujo, Colorido y Composición" - por John Ruskin.

Miguel Ángel le escribe a Benvenuto Cellini

Busto de Bindo Altoviti - por Benvenuto Cellini

Os he estimado, desde hace muchos años, como el mejor orfebre que jamás haya existido, y os reconozco hoy por un escultor tan digno. Debo haceros saber que messer Bindo Altoviti me llevó a ver un retrato de él hecho en bronce. me dijo que esta obra era vuestra. Sentí un gran placer, pero lamenté mucho que estuviera expuesta bajo tan mala luz. Si fuera iluminada más razonablemente, se vería qué hermosa obra habéis hecho...

Miguel Ángel Buonarroti

El arte y la religión - por Humano 666

"El arte es el canto del alma". "El arte es un juego de niños que ciertos adultos se niegan a dejar de jugarlo". "El arte es una perdida de tiempo para los necios, y un asunto de vida  muerte para las almas elevadas". "El arte es la historia del espíritu humano"... se han dicho tantas cosas sobre el arte que es muy probable que muchas de esas definiciones sean mentiras.

Ahora vamos a hablar de una de las más antiguas inspiraciones para las artes: la religión.

Creo que si mutiláramos el tema de Dios en la historia de las artes quedaría muy como para compartir. Ninguna fuerza a sido más inspiradora que el hablar de la vida y la muerte en vinculación a lo divino, al Padre del Todo, a aquel ser que se le a visto de mil formas desde que el hombre se hizo la pregunta del porqué de su existencia.

¿Se imaginan vivir sin pensar en ello? sería divertido, como un perrito que mueve su cola y es feliz con las cosas simples de la vida. Pero el hombre, ser atormentado por su gran capacidad de recordar y meditar, nunca pudo librarse de las preguntas referentes a la inmortalidad del alma:  - ¿Para que sufrir y luchar tanto si es que no hay una recompensa para después de la vida? ¿Toda riqueza obtenida, todo triunfo ganado, incluso lo vivido, es inevitablemente arrebatado por la muerte? - Y ahí nació la palabra: - - ¡DIOS! -Y es que si el hombre no podía luchar contra la muerte era necesario que alguien si pudiera, un ser superior. ¿Quién puede vencer a la muerte? Pues lo contrario: la vida. ¿La diosa de la vida? Entonces la primera diosa fue mujer... esa es mi teoría.

Figuras de la prehistoria de Ejipto.

Hay cientos de imágenes de barro, hueso, madera, mármol, piedra, rudimentarias formas de un ser capaz de dar vida, y sin embargo esa diosa, la de carne y hueso, la mujer, era mortal. Era vital crear una deidad que simbolizara y le diera explicación a los nacimientos de los nuevos hombres y mujeres. Y lo mismo pasó con el misterio del sol naciente y la luna. -¿Cómo explicar este ciclo interminable de día y noche, vida y muerte? - Entonces, los segundos dioses, si es que no nacieron simultáneamente, fueron el Sol y la Luna, los dioses creadores de todo lo existente.

 Tonatiuh - Dios Sol azteca.
Coyolxauhqui - Diosa Luna azteca.

Pero faltaba el fluido vital, el semen de Dios, entonces el río fue ese fluido, y la tierra el vientre, esos dioses fueron los que siguieron.

Los demás vinieron cuando el hombre empezó a perfeccionar sus habilidades, y cuando se vio forzado a matar o invadir para poder "crecer" como humano. En esos tiempos el derecho a la supervivencia no tenía parámetros, ni límites. Pensándolo bien, es igual que ahora, pero en estos tiempos antes de invadir a un país tienes que usar la palabra "democracia", o la frace: "por nuestra  patria".

La unión de EEUU se dio por una gran guerra, los del sur contra los de norte (los dos invocaron al mismo Dios), y Sadam Husein quiso hacer los mismo en arabia. Pero había petroleo, y ahí cambió el asunto. Era vital usar esa circunstancia para invadir, y para ello los norteamericanos invocaron a Dios, al dios hebreo Jehová, que si lo ven bien en esas circunstancias le dieron una similitud con Marte, el despiadado dios romano Ares. ¿Hicieron algo los norteamericanos cuando Gran Bretaña invadió la India, o cuando despedazaron las Malvinas, islas muy lejanas, pero muy lejanas a Inglaterra? ¿Ya ven que falso es ese Dios, y que endeble es el pretexto de la lucha por al democracia?

 Ares - dios de la guerra.

Entonces, el ser humano siempre ha necesitado de Dios para justificar sus actos, o tener el valor de hacer lo que le dicta su voluntad, o, como ya he dicho, para hallar consuelo ante la muerte. Y es por eso que los temas vinculados a Dios son infinitos en el mundo de las artes. Dios es un concepto muy fuerte que nos vincula a todos los hechos de la vida, desde lo matérico hasta todo aquello que es impalpable a nuestros sentidos externos, como el amor, o el sueño. Para todas las cosas y hechos se inventaron dioses. Y al final se unieron todos esos conceptos primitivos para unificarlos en un solo ser supremo, en el dios de un pueblo de esclavos que con el tiempo se hizo dueño del mundo. ¡Aleluya!

 Afrodita - la diosa del amor

Sin embargo, ahora que la ciencia a evolucionado y adquirido demasiado: creando vida en laboratorio, explicando el origen del universo a partir de la "nada", racionalizando el origen de la vida y la conciencia... el concepto de Dios se ha debilitado, y ahora es más dable matar en el nombre de la libertad y la democracia, que matar en el nombre de Dios. Y en estos tiempos de modernidad para explicar la maraña del alma es más fácil hacerlo con un arte abstracto que con un elaborado cuadro teísta, en el que el hombre esté vinculado a algo supremo, y esa es la razón por la cual el arte ha decaído. En estos tiempos nos estamos adaptando a una nueva realidad. Incluso los artistas que creen en Dios ya no pueden hacer las cosas como las hacía Miguel Ángel en la Sixtina... les falta fe, y es que ese sentimiento no puede ser falsificado, tiene que ser vivido para que conmueva verdaderamente.

Fragmento de la Capilla Sixtina, Dios dándole vida al hombre - por Miguel Ángel

¿Y qué arte puede conmovernos si Dios no está presente? Hay mucho que decir. Pero la gloria de lo absurdo, y realmente hermoso, no se volverá a repetir con esa intensidad. Y no me refiero a que no exista arte de gran nivel. Me refiero a que dichas creaciones no estarán inspiradas en una creencia fuerte, nacerán en el mundo de la fantasía, y es ahí que habitarán, renaciendo una y otra vez,  mientras el hombre no perezca ante la necesidad de mostrar con arte todo lo fantástico y sensible que habita dentro de la mente.

El mundo - según los vedas.  

Humano 666