El Hijo Predilecto y el Hijo Bastardo ( por Teodoro Núñez Ureta )


El Hijo Predilecto y el Hijo Bastardo ( Daguerrotipo de Teodoro Núñez Ureta, por el año 1946 )

Las Juntas Municipales intransitorias y apristas, han pedido, han pedido a la mayoría aprista de la Cámara que proclame al jerarca aprista Víctor Raúl Haya de la Torre, Unificador de continentes, "Hijo Predilecto de la Patria Peruana". En el abreviado lenguaje de las siglas del Pap, el H.P. de la P.P.
Inútil resulta ya el título, si en la práctica la Patria exangüe sólo alimenta al Predilecto, mientras el pobre Bastardo, el Hijo del Pueblo se exhibe tan desnutrido, andrajoso e impresentable.

Teodoro Núñez Ureta


Ahora que se sataniza el ser de izquierda, a la par que se levantan ídolos de barro con bastante guano y paja, sería bueno reflexionar que buscaban esas personas, ahora incapaces de defender sus ideologías, y no solo por estar muertos, también por estar suspendidos en el limbo de la historia sin herederos dignos, y dentro de esos herederos me incluyo.

La derecha ha ganado en el círculo trazado de este infierno liberal, en este planeta de fervientes creyentes en el desprecio ante la miseria del prójimo, posesos y medio sordos que gritan ante las campanadas que anuncian la apertura del mercadillo global, en el que puedes comprar la moral de quien te de la gana, y en el que ser rebelde ante el cánido collar de ahorque es un delito imperdonable ante los ojos de los "justos y notables".

Reflexionemos en cómo Teodoro Núñez Ureta miraba a Víctor Raúl Haya de la Torre, en ese enfrentamiento sin sumisiones humillantes en la búsqueda de un nuevo ideal, un mundo más justo para todos. Y pongamos ese valor ante la nueva clase política, la prensa amarilla, los chupa medias y grandes despreciadores de la realidad que nos rodea.

Te invito a que escuches el llanto de los niños, los gritos de los desempleados, de esos pueblos deudores y acuchillados por la usura de la banca mundial. Deja esta ceguera hermano, que ya estamos al filo del abismo de una crisis social sin precedentes.

S.N.U.

¿La familia o el arte?

La pregunta es gravitante, al menos para mí... Ahora estoy en un punto crítico de mi vida en el que el destino me ha dado un ultimátum: ¿El mundo de los sueños o los sueños de tu familia? ¿ El placer de crear o la desgracia de quedar atomizado por la rutina familiar? Eso suena egoísta y hasta miserable...
Si decidiera seguir al borde de la locura, es decir, dedicándome al arte con seriedad, el riesgo es perder el rumbo de mis deberes como esposo y padre. ¿Y si me "auto-condeno" al lado de mi familia, algo así como un encierro domiciliario en el que ellos podrían salir y yo no? No me podría dedicar a mi arte, pero si tendría la posibilidad de ser una empleada doméstica a tiempo completo... me gusta la idea, claro que si, pero dejaría mi destino, un muerto viviente en el "pudo haber sido".
Ahora quiero hacer arte, pero también estar con  mi hijo Rafael. La locura es que cuando estoy con mi esposa e hijos la mente se me disloca en dos mundos, es como una ave que quiere volar pero que solo tiene en sus cualidades el escarbar como un topo en el infierno = ¿No será que ya estoy loco?
Me siento oxidado como artista, me siento putrefacto como persona y no tengo gana de vivir.
Debo renunciar a todo, como lo hicieron los discípulos de Jesús, y eso es un "acto de locura sano". He realizado unas actividades vitales para mi familia, pero todavía me faltan unas tareas más para dejar el barco en perfecto estado... para morir es necesario dejar las cosas en orden.
No soy un ciudadano ideal, reconozco ser un antisocial y que mi mayor deseo es el ser tapiado con mis libros y materiales de arte para no ser visto por nadie. Que el claustro sea mi tumba y gloria, y que la condena sea en realidad el premio fulminante de un castigo merecido.    
    

  Advertencia: Estoy en un estado depresivo. No considerar mis cavilaciones en serio.