Fernando de Szyszlo y los nuevos hijos del arte.


Fernando de Szyszlo tiene una percepción negativa del arte actual, y la ha calificado de “decepcionante”, lo dijo a la Agencia Andina., que el arte actual posee “conceptos que no tienen nada que ver con la pintura”, puso de ejemplo al americano Andy Warhol, que alcanzan grandes cotizaciones pero que no son, en su opinión, valiosos. “Cuando uno mira el arte fríamente, esos retratos de Marilyn Monroe o Mao Tse Tung de Andy Warhol no se explica cómo hay gente que puede pagar cuatro millones de dólares”. También trajo a la reflexión que el Urinario de Duchamp se expuso en 1917, y está por cumplir un siglo.

Don Fernando aprecia una perdida de “profundidad y sentido, de significado” en las nuevas propuestas. Es afín a las ideas de Mario Vargas Llosa -"La civilización del espectáculo" - y de Robert Hughes. -NADA TIENE PESO -dijo ante la pregunta del valor real del arte ante el marketing - “es peor que eso”. “El arte que se produce ahora, se ha perdido profundidad. Se ha vuelto todo light. La novela, la pintura. Nada tiene peso. Eso se ha extendido a la vida humana. El amor ni el sexo tiene peso. Ahora el sexo es una gimnasia”.

En opinión de Fernando de Szyszlo es una mala época para las artes y la civilización. Y hace la cita histórica de que en otros tiempos algo similar se vivió: -“El siglo XVIII es uno muy malo. Hay grandes pintores. Pero cuando uno ve a Boucher y a esos pintores de la corte de los Luises, son unos artistas insoportables. El único que ha sobrevivido es Antoine Watteau “ - y con eso cuestionó de manera lapidaria los aportes del nuevo arte.

Ahora bien, analicemos si eso es verdad. En mi opinión hay dos mundos paralelos en el arte: el que califican los críticos como valioso, y el arte que se desenvuelve fuera del espectáculo, silente y marginal.

Dentro del arte seleccionado por los críticos está: Max Ernst, Lucian Freud, Hannah Faith Yata, Sarah Louise Davey, Kristof Ludwin, ("Teodoro Núñez Ureta, Fernando Szyszlo, Sérvulo Gutierrez, Humareda", por citar a unos nacionales). Pero si seguimos con los de afuera: Zdzisław Beksiński, Giger, Mateo Pugliesse, Kirk Reinert, Maman de Louise Bourgeois, Ron Mueck, Dmitri Gutov, Valery Koshlyakov... bueno en realidad son muchos más, un verdadero ejército de maestros virtuosos, tanto así que me avergüenza de hacer tan burdo resumen, mas creo que son suficientes nombres, y la historia de sus esfuerzos, para desterrar la idea del maestro Szyszlo, eso de que el arte actual es "decepcionante".

Maman de Louise Bourgeois

Si analizan esta lista verán que me refiero a los grandes "maestros artesanos", de los artistas que crean belleza con las manos, y no se dejan llevar por al fuerza del "concepto sin oficio".

Mas cabe decir que la situación actual, de la supremacía del arte conceptual, muchas veces multidisciplinario, tiene por origen el desdén por la forma y la vida de la gente, en la búsqueda incesante del "resumen vital"... ¿Acaso no era evidente que todo ese arte simplificador llevara a los jóvenes, ahora repudiados, a la conclusión de que el oficio era poco importante por ser solo un espejismo de lo aparente?

Ron Mueck

Y sin embargo, a pesar de la corriente que negaba su pasado, apartándose de la “profundidad y sentido, de significado”, como dijo el maestro Szyszlo, los artistas han llegado a un nivel artesanal nunca antes apreciado en toda la historia de las artes, y en la mayoría de casos lo hicieron en silencio, a manera de marginales, excluidos de las grandes bienales y concursos de talento, y en honor a ese esfuerzo sincero creo que es injusto decir que lo hecho en las artes recientes es "decepcionante."

Germán Rondón.

Ahora bien, hablemos de los jóvenes rebeldes. Ellos dicen que: -"no hay referentes suficientes para construir un nuevo arte" - y con ello se está usando un idioma aun más duro, recalcitrante, y expresan de manera visceral el desprecio por todo lo que se ha hecho, minimizando al "creador artesanal" y llevándolo a ocupar, con algo de suerte, el museo de los esfuerzos vanos.

Cuando veo ese arte de "vanguardia" no se si se trata de teatro, cine, danza, decoración, documental, vandalismo, o simplemente joda, pero ahí están sus intentos por decir algo, con gran oficio, o simplemente con la sinceridad, y la necesidad, de comunicar algo referido a las contrariedades de este mundo moderno.


Banksy.

¿Acaso existe autoridad moral para decirle a esos jóvenes que su arte no vale "nada"? ¿No es verdad que heredaron la ruina moral del liberalismo y la sociedad de consumo, caníbal y ciega? -"¿No es verdad que la democracia mandó a la cruz a Cristo?" - leí en un muro hace algún tiempo, y esa frase criticaba un concepto que casi se ha convertido en religión, en un dogma de carácter legal, con inquisición y todo su aparato del miedo.

También recuerdo a un árbol vestido de mujer anciana, a una trampa de osos protegiendo objetos de valor en la calle, a un niño iraní apuntando a un vaquero, como al buitre con su pico de surtidor de gasolina... son tantos los ejemplos. ¿Y acaso ese arte no tiene el mismo valor expresivo que un Humareda o un Picasso de galería? Es más, hablamos de un arte liberado del peso comercial, y muchas veces nacido del solo deseo de comunicar, bajo un seudónimo subversivo, en el acto prohibido de convertir las calles en murales, o en libros abiertos. ¿Y eso no es arte?

Banksy

 Arte en las calles de Irán.

 DMC

 Iemza



Lo que si critico a "los nuevos hijos del arte" es la falta de sensatez a la hora de clasificar las propuestas, de no darse cuenta en donde están los límites, y las mezclas, y no referirse a ellas, de manera honesta, como "disciplinas de artes mixtas".

Es muy importante categorizar y definir, y no decir de manera estúpida que se están "rompiendo los patrones", cuando en realidad solo se están combinando los códigos, cosa que, para variar, ya lo hicieron los griegos en el "teatro, danza y canto", de las tragedias. También no olvidemos a los pueblos primitivos del áfrica y la "pintura-danza", rituales que aún se conservan hoy en día.

Así que no traten de ser originales, simplemente sean. No quieran borrar las huellas para darle sentido a vuestra rebeldía, porque es fácil caer en la comedia y la farsa cuando se es ignorante, o se olvida el sentido común para apreciar las cosas del alma humana.

Salvador Núñez